Se puede seguir adelante!

Hola a todas y a todos! Sí, ha pasado mucho tiempo desde la última vez que escribí en este blog. La vida me ha llevado por distintos países y ciudades, armando y desarmando casas y la verdad, me fue imposible sentarme con tranquilidad frente al ordenador como hoy.

Son tantos los e-mails y comentarios… Otra vez muchas gracias por tomarse el tiempo para contar vuestra experiencia. Este es el único objetivo: compartir, no quedarnos con los miedos en silencio.

Perdonen que me ponga meláncolica pero hoy recordaba, después de haber leído y contestado a muchos de vosotros, qué me había impulsado a escribir este blog. Eso ya fue hace bastante tiempo… Tenía muchos, muchos síntomas, pero había uno en particular sobre el que nadie, ningún médico, o foro sobre hipotiroidismo me daban respuesta. Ese síntoma, del cual he hablado en varias oportunidades, yo lo llamé “Descompresión de Tiroxina”. Después de mucho preguntar a médicos (de distintos países como Irlanda, España y Argentina) la única respuesta eran más y más estudios entre los que incluían marcadores tumorales. Lo cual, claro, no hacían más que agudizar mi angustia y acrecentar mi sospecha sobre la posibilidad (a mis ojos cada vez más palpable) de tener una enfermedad muy grave. Fueron muchas las noches que sentí en mi cuerpo y en mi alma que el cáncer (del tipo que fuera, sólo bastaba descubrilo) me estaba matando.

Entonces abrí este diario con la intención de encontrar respuestas en la experiencia de otras personas. Jamás olvidaré cuando alguien me comentó que sí, efectivamente, tenía los mismo síntomas de la “Descompresión de Tiroxina”. No estaba sola. No estaba loca, ni me imaginaba cosas y no me estaba muriendo. Empecé a escribir listas sobre mis síntomas para entenderlos, para ver cuándo y cómo aparecían. Escribía y leía, en eso se convirtió mi hipotiroidismo en observar, escribir y leer.

Gracias a vosotros y vosotras por estar ahí. Y gracias a mi marido, quien es la razón de mi vida.

Os invito a seguir contando qué nos pasa con nuestro hipotiroidismo.

Abrazos y besos!!!!

Dormir… ¿bien?

Me levanto cansada.

Arrastro el cuerpo y busco rápidamente dónde poder sentarme…, otra vez!  Sí el día de hoy será largo, tanto como la noche…

No recuerdo qué hora era, seguramente entre las 3 y las 4 de la mañana. Sin abandonar las imágenes del sueño empecé a sentirme tensa. La mandíbula y las manos apretadas, la angustia en el pecho.  Primero una leve opresión,  luego una tensión nerviosa que se fue generalizando rápidamente. Aunque intenté respirar y relajarme no podía concentrarme, mis pensamientos se agolpaban en mi mente chocándose unos contra otros, al mismo tiempo que todos mis  músculos se crispaban.

En ese momento me desperté con rampas en las piernas que llegaban hasta la altura de la cintura  y un hormigueo en toda la cara. Intenté estirarme para ver si se me pasaba pero fue inútil. Cada vez me ponía más y más nerviosa. No quería despertar a mi marido que dormía a mi lado así que me levanté y fui al cuarto de baño. Después de lavarme la cara y las muñecas con agua fría empecé a saltar y hacer todo tipo de ejercicios con los brazos y las piernas. No sé exactamente cuánto tiempo estuve allí pero cuando volví a la cama las rampas y el nerviosismo se habían ido. Y muerta de cansancio me volví a dormir.

Ésto me ha pasado muchas veces durante los últimos meses aunque, como todos los otros síntomas, ha ido perdiendo más y más intensidad. Eso sí, lo único que me da alivio es mover el cuerpo, a veces sólo me basta con hacer el movimiento de la bicicleta acostada en la cama. Aunque, claro, a la mañana siguiente no hago más que arrastrar mi humanidad.

¿Habéis pasado por esta experiencia?

¿Me está escuchando, doctor?

Hace unos minutos, buscando otros papeles, encontré una lista de síntomas que le lleve por escrito al médico. Aún recuerdo su cara…

Sentada allí mismo, y tapada a medias por su monitor, desplegué el papel, y empecé…Claro lo que no se esperaba es que detrás de “Voy a leerle…”, hubiera una lista eterna de dolencias (y juro que lo padecía todo y todo junto)… “debilidad; dolor corporal, sobre todo en las articulaciones; cansancio; neuralgia en el cuello;…

En ese momento me interrumpió.

-“Sí, está bien, está bien”, me dijo con cara de estar mirando a una histérica desquiciada.

-“Si me permite…”

– “Bueno, sigue leyendo…” . E inmediatamente dejó de prestarme atención y se puso a escribir en su ordenador.

Total que por rabia o por desesperación continué leyendo.

-… hormigueo en la boca; caída del pelo; alergia alrededor de los ojos; problemas para ver, y para concentrarme; menstruaciones dolorosas y abundantes; nauseas; etcétera, etcétera, etcétera… ”

Cuando terminé apenas me miro. Escribió la nueva receta de Eutirox y, mientras me la daba, me aconsejó: “Si te fijas en Google encontrarás mucha información sobre hipotirodismo”.