Receta para combatir el estreñimiento

Ya hace más de una semana que empecé con cambios en mi dieta. Sí, sinceramente, después de ver la relación del aumento de estrógeno con mis problemas hormonales, que no se limita el hipotiroidismo sino que tengo que sumar, entre otros, un pólipo endometrial (del que me operaron hace unos veinte días), me propuse realidad unos cambios importantes, sí de esos que, a personas como yo, adictas al dulce, parece una cosa imposible de realizar. Pues no, no resulta difícil, lo cual me alegra porque eso supone más y más salud sin sacrificios,

Pues bien, además de sentirme menos hinchada, tener más energía todo el día, y menos hambre, voy de cuerpo cada día… SÍ, CADA DÍA. Para quienes el hipotiroidismo les trajo como compañero (entre muchas otras cosas) el estreñimiento me entenderán. Vuelvo a repetir: CADA DÍA, sencillamente porque hace unos días atrás me parecía impensable vivir sin supositorio.

¿Cómo? Muy fácil. Además de tomar más agua (todavía no he podido superar el litro, la idea es llegar por lo menos al litro y medio); como por lo menos dos o tres frutas al día; dejé completamente el azúcar y toda la bolletería (curiosamente no me ha dado ganas de comer algo dulce, y pensar que mataba por un trozo de chocolote. Lo único que sí pruebo es dulce de membrillo, muy poco, en pan); y cambié la harina blanca, el arroz y los fideos por integrales; agregué un poco de legumbres en la semana y más verduras… Eso sí el secreto básico y más importante es el pan moreno que hace mi marido. Ahí va la receta:

Ingredientes:

500 gramos de harina integral; 4 cucharadas soperas de semillas (girasol, calabaza, lino); 2 cucharadas sopera de germen de trigo; 25 gm de levadura de cerveza; 1 cucharadita de café al ras de sal;  5 cucharadas soperas de aceite de oliva; agua.

Proceso:

Poner en un bol la harina, la sal, las semillas, y el germen de trigo. Luego diluir en un recipiente aparte la levadura en agua tibia. Cuando está disuelta se le añade a la mezcla anterior. Amasar con una cuchara de madera mientras añadimos el agua que necesite hasta formar una masa homogénea. Luego se le añade el aceite y se empieza a amasar con las manos unos dos minutos. Se tiene que amasar con fuerza. Una vez amasado se lo deja en el bol y se lo tapa con un trapo un poco húmedo y ponerlo en un lugar cálido (se puede encender el horno y dejar el bol sobre las hornallas). Esperar 25 minutos. Luego se lo coloca sobre papel para hornear sobre la plancha del horno y se cuece a fuego a 250 grados.

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El martes me toca analítica y el día 3 endocrina, voy a ver cómo anda todo y si el cambio de dieta afecto en algo a la TSH, ya veremos…

¿Cómo y cuándo tomar la levotiroxina?

Posiblemente el primer post de este blog debería haber sido éste, sin duda por la importancia que tiene tomar correctamente la levotiroxina; y, además, por el duro trajín y las graves consecuencias que he sufrido debido a una mala actuación médica a la hora de definir cómo y cuándo tomarla.

Durante los dos primeros años tomé una dosis muy baja y en cualquier momento del día, así me lo habían prescripto (lo curioso es que la Dra. Irene Rodríguez no fue la última profesional española en sostener que la levotiroxina podía tomarse en cualquier momento del día, un error gravísimo como más tarde pude comprobar).

En esas condiciones era imposible que mejorase, por el contrario cada día que pasaba estaba peor. No sólo el sobrepeso iba en aumento sino otros trastornos más graves: mareos, dolores musculares, cansancio, fatiga… Sin embargo, la gota que colmó el vaso fue una alergia brutal que me afectó todo el cuerpo y me obligó a recorrer un sinnúmero de especialistas. Nada por un lado, nada por el otro. Sólo un detalle: mi hipotiroidismo se había agravado seriamente. Fue en Buenos Aires (estábamos allí por un mes y nos vimos obligados a quedarnos casi ocho meses debido a mi mal estado de salud) donde una médica -que “casualmente” sufría de hipotiroidismo- señaló que el desorden general que estaba padeciendo se debía a que no tomaba bien la medicación. Tan simple y tan complejo como eso. TOMAR BIEN LA MEDICACIÓN. Los consejos que me dio fueron los siguientes: tomar la pastilla en ayunas, esperar por lo menos dos horas hasta desayunar. Durante la mañana evitar comer cereales (incluso pan integral) y frutas. Y, por supuesto, tomar la medicación sin excepción, de acuerdo a la tabla de días indicados por el médico.

El proceso es largo y es lento, muy, muy lento… los marcadores pueden estar bien, sin embargo nos seguimos sintiendo mal porque nuestro cuerpo necesita muchos meses  para re-organizarse. Por ello es fundamental tener en cuenta que cualquier cambio en la medicación, por más insignificante que parezca, nos afectará bien o mal. Y la marcha atrás significará meses de malestar.

 

Buen día Colesterol!

Otra vez 6.6 de colesterol! Otra vez pensar y repensar qué he comido! Otra vez sentirme que estoy al borde de un infarto! Otra vez…

Desde hace casi dos años el colesterol no me da tregua. No importa si hago dieta o no; no importa si camino o simplemente me quede tirada en el sillón como una morsa. No importa! El colesterol sigue su propio ritmo, y eso es lo que más me desespera!

En esta montaña rusa que supone encontrar la dosis precisa, el colesterol baja, sube, sube, baja, pero casi siempre sube, sube, sube…

Hasta ahora sólo me han dicho que es normal, que no me preocupe, que ya se normalizará cuando la tiroides esté totalmente controlada…

Pero, mientras tanto qué?!

Mientras tanto sigo diciendo “Buen día Colesterol”, en un intento absurdo que intentar convivir con él, momentáneamente…

“¿Tienen problemas con el colesterol?”