Cerca de la dosis…

Eso creo y espero! Hace ya un mes que me volvieron a bajar la dosis de Eutirox, ahora tomo 100 mg de lunes a viernes, y 125 mg sábado y domingo. La endocrino (que sólo veo dos veces al año gracias a la importancia que se le da a esta enfermedad en el sistema público español, lo cual me obliga recurrir al médico de cabecera, médicos privados e incluso mi endocrina irlandesa…) ha hecho un cambio muy suave y eso me tranquilizó. Y estoy mejor, mucho mejor. Los bajones sólo vienen, a veces, muy pocas, por la noche cuando ya es muy tarde y estoy cansada, o cuando tengo la regla. Pero son muy flojos y duran muy poco. Mi cara ahora no tiene alergias (ya escribiré sobre ello) y estoy más deshinchada. La verdad es que no me quiero ilusionar y me pase como tantas veces. Sí, sé que ésto es como un “subi – baja” pero cada vez estoy mejor y más regulada. Hay que tener mucha, mucha paciencia!

En febrero me tocan otros análisis, veremos qué pasa.

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Dormir… ¿bien?

Me levanto cansada.

Arrastro el cuerpo y busco rápidamente dónde poder sentarme…, otra vez!  Sí el día de hoy será largo, tanto como la noche…

No recuerdo qué hora era, seguramente entre las 3 y las 4 de la mañana. Sin abandonar las imágenes del sueño empecé a sentirme tensa. La mandíbula y las manos apretadas, la angustia en el pecho.  Primero una leve opresión,  luego una tensión nerviosa que se fue generalizando rápidamente. Aunque intenté respirar y relajarme no podía concentrarme, mis pensamientos se agolpaban en mi mente chocándose unos contra otros, al mismo tiempo que todos mis  músculos se crispaban.

En ese momento me desperté con rampas en las piernas que llegaban hasta la altura de la cintura  y un hormigueo en toda la cara. Intenté estirarme para ver si se me pasaba pero fue inútil. Cada vez me ponía más y más nerviosa. No quería despertar a mi marido que dormía a mi lado así que me levanté y fui al cuarto de baño. Después de lavarme la cara y las muñecas con agua fría empecé a saltar y hacer todo tipo de ejercicios con los brazos y las piernas. No sé exactamente cuánto tiempo estuve allí pero cuando volví a la cama las rampas y el nerviosismo se habían ido. Y muerta de cansancio me volví a dormir.

Ésto me ha pasado muchas veces durante los últimos meses aunque, como todos los otros síntomas, ha ido perdiendo más y más intensidad. Eso sí, lo único que me da alivio es mover el cuerpo, a veces sólo me basta con hacer el movimiento de la bicicleta acostada en la cama. Aunque, claro, a la mañana siguiente no hago más que arrastrar mi humanidad.

¿Habéis pasado por esta experiencia?

Marcadores normales!

Hoy ha vuelto el cansancio, el hormigueo y la pesadez en los ojos. Sí, me cuesta precisar la vista, arrugo los párpados sin darme cuenta, como si de pronto necesitara lentes graduados. Y las nauseas, las dichosas nauseas… Con este bonito cóctel seguí trabajando y luego arreglando la terraza y las plantas que estaban echas un desastre. Hacia tiempo que tenía eso pendiente y no quería abandonarlo simplemente porque la tiroides me decía que parara. Preparé la comida, tendí la ropa. Y luego de almorzar y lavar los platos tuve que acostarme. Por suerte hoy estaba en casa y me lo podía permitir. Así que sin sueño y con desgano me fui a la cama. No dormí. Casi nunca duermo de día. Ya no, antes era un lirón. Recuerdo que una vez me quedé dormida de pie, apoyada sobre la puerta de la sala.

En fin… Todo esto viene como corolario de la charla que tuve con mi médica.

Según los análisis clínicos del último mes los marcadores de la tiroides están normales. Eso fue lo que me dijo.

¿Normales?.Normales. Normales… ¿Qué significa eso?

Según la médica, que “Vamos por buen camino”. Según mi cuerpo, “Nada”, porque todavía no se ha enterado. Según mi experiencia, que todavía es pronto para alegrarse.

¿Pesimista? No, no soy pesimista. ¿Cobarde? Tampoco. Yo diría que “Tristemente precavida”.

Es la segunda vez de lo que va del año que me encuentro en esta situación. A mediados de Enero empecé a recuperar mi cuerpo, mi cara, mi pelo… en pocas semanas adelgacé unos cuatro kilos… Me sentía feliz, confiada. Los “marcadores estaban normales”, hasta que dejaron de estarlo.

El espejismo duró apenas dos semanas; y de 100 pasé a 125 mg de Eutirox. Ahora estoy en 128. Hay que esperar.

Wikipedia

Cuando los médicos no se ponían de acuerdo, o no prestaban interés en qué sentía y cómo me sentía, buscaba información en Internet, aún lo hago.

Hay de todo y para todos los gustos, eso ya lo sabemos. Por eso quiero sugerir la página de Wikipedia sobre hipotiroidismo http://es.wikipedia.org/wiki/Hipotiroidismo

Lo mejor que tiene es la lista de síntomas: clara, precisa y completa; lo demás, es decir, los conceptos generales, se pueden obviar.

Me ayudó a ponerle un nombre a muchos de los síntomas “raros” que tenía, como la caída de una parte de la ceja, o el no poder abrir una coca-cola por la inflamación del túnel carpiano, o la forma que de pronto adoptó mi cara…

Eso me tranquilizó y espantó los fantasmas de alguna enfermedad grave y extraña que rondaban en mi cabeza…