Marcadores normales!

Hoy ha vuelto el cansancio, el hormigueo y la pesadez en los ojos. Sí, me cuesta precisar la vista, arrugo los párpados sin darme cuenta, como si de pronto necesitara lentes graduados. Y las nauseas, las dichosas nauseas… Con este bonito cóctel seguí trabajando y luego arreglando la terraza y las plantas que estaban echas un desastre. Hacia tiempo que tenía eso pendiente y no quería abandonarlo simplemente porque la tiroides me decía que parara. Preparé la comida, tendí la ropa. Y luego de almorzar y lavar los platos tuve que acostarme. Por suerte hoy estaba en casa y me lo podía permitir. Así que sin sueño y con desgano me fui a la cama. No dormí. Casi nunca duermo de día. Ya no, antes era un lirón. Recuerdo que una vez me quedé dormida de pie, apoyada sobre la puerta de la sala.

En fin… Todo esto viene como corolario de la charla que tuve con mi médica.

Según los análisis clínicos del último mes los marcadores de la tiroides están normales. Eso fue lo que me dijo.

¿Normales?.Normales. Normales… ¿Qué significa eso?

Según la médica, que “Vamos por buen camino”. Según mi cuerpo, “Nada”, porque todavía no se ha enterado. Según mi experiencia, que todavía es pronto para alegrarse.

¿Pesimista? No, no soy pesimista. ¿Cobarde? Tampoco. Yo diría que “Tristemente precavida”.

Es la segunda vez de lo que va del año que me encuentro en esta situación. A mediados de Enero empecé a recuperar mi cuerpo, mi cara, mi pelo… en pocas semanas adelgacé unos cuatro kilos… Me sentía feliz, confiada. Los “marcadores estaban normales”, hasta que dejaron de estarlo.

El espejismo duró apenas dos semanas; y de 100 pasé a 125 mg de Eutirox. Ahora estoy en 128. Hay que esperar.